Cremosa salsa de tres quesos para dos
Una salsa sedosa que junta tres quesos —crema, mozzarella y Oaxaca— sobre tu pasta favorita. El secreto está en derretirlos a fuego bajo, sin prisa, y en reservar el agua de cocción para ajustar la cremosidad al final.
Antes de empezar
Cuece la pasta al dente y guarda una taza del agua de cocción: ese almidón es lo que te deja afinar la salsa sin aguarla. Ten todos los quesos listos y a temperatura ambiente para que se integren más rápido.
Opcionales para subir el nivel
- 2 cdas de yogurt griego (fuera del fuego) para extra cremosidad.
- Media crema u otra mezcla de quesos.
- Cilantro picado para decorar y un puñado extra de mozzarella para gratinar.
Pasos
- Cuece la pasta según las instrucciones del empaque, dejándola al dente. Reserva la pasta y una taza del agua de cocción. (Opcional: saltea un poco de cebolla en aceite para añadir a la pasta.)
- En una olla a fuego bajo, derrite la mantequilla y sofríe el ajo solo unos 5 segundos, sin que se queme.
- Agrega la leche, deja que caliente un poco e incorpora el sazonador.
- Añade el queso crema (Philadelphia) y mezcla hasta integrar.
- Suma la mozzarella y, después, el queso Oaxaca poco a poco, mezclando hasta que todo esté derretido. Retira del fuego.
- (Opcional) Fuera del fuego, agrega 2 cdas de yogurt griego para más cremosidad. Si la salsa quedó muy espesa, aclárala con leche caliente o un poco del agua de cocción.
- Incorpora la pasta y mezcla durante 1 minuto para que absorba el sabor. Ajusta la sal.
- (Opcional) Cubre con un puñado extra de mozzarella, tapa el sartén 1 minuto para que gratine y decora con cilantro.
Si la salsa se enfría y se espesa, vuelve a aclararla con un chorrito de agua de cocción caliente: queda como recién hecha.
Variaciones
Cambia la combinación de quesos a tu gusto: un poco de parmesano aporta carácter, mientras que la media crema la vuelve aún más suave. Para una versión más ligera, usa leche descremada y reduce la mantequilla a media cucharada.